Gracias a la altísima resolución de la captura en gigapíxel se logra una fidelidad absoluta de colores, detalles y textura de los materiales.
Mediante un avanzado proceso de reproducción 3D se restituyen no solo la gama cromática, sino también las características originales de relieve y volumen de la obra.
Las réplicas de arte permiten que las obras trasciendan los límites físicos de sus sedes habituales. Así, facilitan la organización de exposiciones con obras maestras difíciles de reunir, permiten exhibir la producción completa de un artista o integrar piezas que no se pueden desplazar, como frescos y conjuntos murales, en una exposición temática.